El Mito de Faetón, o la caída de un asteroide hace 5.00 años

Los mitos y leyendas, son historias que se han ido contando generación tras generación generalmente tomadas de un hecho real y que con el paso de los años han sido amoldadas y dadas forma; veamos detenidamente el mito de Faetón.
Es posible que  esté contando la caída de un asteroide sobre la zona de la cuna de la civilización, hace poco se descubrió un acontecimiento ocurrido hace 5.000 años, si encajamos las piezas vemos muchas similitudes con el mito que es el siguiente:

EL MITO GRIEGO:


"Faetón era el hijo de Helio, el dios del sol en la mitología griega, y solía alardear de ello ante sus amigos quienes no creían su relato.  Incluso su madre dudaba seriamente de la veracidad de tal hecho, por lo que un día animó a Faetón a visitar a Helio y que el dios despejara definitivamente la duda.  El joven decidió entonces emprender un viaje hasta el palacio del dios para realizarle personalmente la pregunta.


Cuando Faetón llegó al fantástico palacio del dios sol no pudo aproximarse a su padre, debido a los intensos rayos que despedía la cabeza de Helio.  El dios en ese momento apartó con una mano los rayos que cegaban a su hijo mostrando en todo su esplendor su bello rostro. En aquel momento, Helio confirmó a Faetón ser su auténtico padre y juró concederle todo cuanto él quisiera.  Fue entonces cuando Faetón pidió a su padre su deseo: poder conducir el carruaje del sol durante un día entero.

El padre de Faetón intentó disuadirle de su empeño, pero el joven insistió tanto que el dios finalmente no tuvo más remedio que aceptar la petición de su hijo.  Helio untó entonces el cuerpo de su hijo con aceite para protegerle de los intensos rayos solares y le indicó la ruta que debía seguir durante su viaje, de oriente a occidente.

Faetón cogió las riendas del carruaje y decidido inició su marcha. Los caballos alados que tiraban del carruaje se elevaron rápidamente sobre el suelo dirigiéndose al cielo. Y en un momento de debilidad,  el inexperto auriga dirigió la mirada hacia abajo. Fue un momento, más breve que el zigzaguear de un relámpago. Una de las riendas quedó floja; uno de los corceles lo advirtió y se separó lateralmente; los otros fueron atraídos por el primero, y el carro se desvió de la ruta.

Faetón quiso enderezar el curso para tomar el rumbo cierto, pero sus brazos no tuvieron fuerza suficiente para ello. Los corceles siguieron apartándose, indóciles al puño que los regía.
Cuando el carro del sol se acercó a la Tierra, vastas regiones ardieron de súbito. Campos y ciudades fueron presa de las llamas, y en poco tiempo, cultivos, arboledas, aldeas y urbes se transformaron en ceniza. Grandes humaredas se elevaron al cielo.

Y en un momento de debilidad,  el inexperto auriga dirigió la mirada hacia abajo. Fue un momento, más breve que el zigzaguear de un relámpago. Una de las riendas quedó floja; uno de los corceles lo advirtió y se separó lateralmente; los otros fueron atraídos por el primero, y el carro se desvió de la ruta.

Fue entonces, cuando el joven aterrorizado no pudo impedir que el carruaje se precipitase hacia el suelo quemando a su paso una parte de tierra.  Debido a ello, parte de la fértil tierra de África se convirtió en un desierto y algunas de sus gentes se quemaron adquiriendo desde aquel momento el característico color negro de su piel.

La alarma saltó entre los dioses. El peligro de que Faetón destruyera totalmente la tierra hizo intervenir a Zeus. El poderoso dios supremo del Olimpo lanzó un certero rayo que detuvo el carruaje y Faetón cayó envuelto en llamas a la Tierra. Después los dioses enviaron unas intensas lluvias que permitieron enfriar la temperatura y evitar así la destrucción del mundo."




















Esta es la noticia del descubrimiento realizado:


Creen que un asteroide caído hace 5.000 años destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra

Impactó en los Alpes y fue descrito por un astrónomo sumerio en la Era del Bronce.

Dos investigadores británicos descifraron el texto escrito en una tablilla asiria del año 700 a.c. que describe la caída de un asteroide. Y concluyeron que ese meteorito, que habría caído sobre los Alpes hace más de 5.000 años, provocó un cataclismo que coincide con el relato bíblico de la destrucción de Sodoma y Gomorra.

La tablilla de arcilla con forma de escudo, de 18 centímetros de diámetro, se exhibe en el Museo Británico y se la conoce como "el Planisferio". Había sido hallada en las ruinas de la biblioteca del Palacio Real de Nínive hace unos 150 años por el arqueólogo Henry Layard. Escrita en caracteres cuneiformes, nunca se había logrado descifrarla.

Alan Bond, director de una compañía espacial, y Mark Hempsell, profesor de aeronáutica de la Universidad de Bristol, descubrieron que el texto de la tablilla reprodujo las anotaciones hechas por un astrónomo sumerio en el cuarto milenio antes de Cristo. Su observación del cielo da cuenta de "una bola blanca de piedra que se acerca" y que "avanza con mucha fuerza".

La tablilla conserva la mitad de los símbolos, y la mitad de ellos se refieren al asteroide. Los restantes registran las posiciones de las nubes y de las constelaciones.

Los investigadores utilizaron un poderoso programa de computación para recrear el cielo nocturno de entonces, y precisaron que el avistamiento ocurrió el 29 de junio del año 3123 A.C. Por el tamaño y la ruta del meteorito, descritos en la tablilla, podría tratarse de un asteroide que cayó en Köfels, en los Alpes austriacos.


Esto explicaría la existencia de un deslizamiento gigante de tierras, de 5 kilómetros de largo por 500 metros de ancho, que hasta ahora ha sido un misterio geológico. El meteorito "cayó en un ángulo muy bajo, unos 6ø, y cortó una montaña llamada Gaskogel, a unos 11 kilómetros de Köfels -deduce Hempsell-. Esto la hizo explotar y, al bajar hacia el valle, se convirtió en una bola de fuego. Al impactar en Köfels generó enormes presiones que pulverizaron la roca y provocaron el deslizamiento. Pero como no era sólido, no quedó cráter."


Las piedras habrían avanzado como una avalancha de llamas de 400º de temperatura que se volcó sobre el Mediterráneo. La explosión habría formado una nube como un hongo, con una lengua de humo que habría sido vista por centenares de miles de personas. Hempsell señala que en la tablilla se describe una lengua de humo cerca del amanecer de la mañana siguiente.

El hallazgo no necesariamente demuestra la destrucción ni la existencia de Sodoma y Gomorra. Pero sí explica la proliferación de leyendas apocalípticas de esa época -al menos veinte- en todas las culturas mediterráneas.

Hempsell y Bond acaban de publicar un libro con su teoría, que no convence a los académicos. John Taylor, quien trabajó en el Museo Británico, consideró que no hay evidencias de que los sumerios fueran capaces de hacer registros astronómicos tan certeros, y que nuestro conocimiento de su lengua aún es incompleto. Además, los geólogos han fechado el deslizamiento deKöfels hace unos 9.000 años, mucho antes que el registro sumerio. Pero Hempsell cree que las muestras del asteroide pueden haber estado contaminadas, y por eso haber dado lugar a una datación errónea.





1 comentario:

José Pedro dijo...

La caída de grandes asteroides es más habitual de lo que creíamos, hace 11000 años cayó uno que dio comienzo al jóven dryas y extinguió la megafauna americana y los clovis, hay muchos papers que sobre dicho fenómeno.
...Y en el 774 de nuestra era otro

http://noticiasdelaciencia.com/not/4823/un_fenomeno_cosmico_afecto_a_la_tierra_en_el_ano_774_de_nuestra_era/

Páginas vistas en total